El ladrón de palabras

El ladrón de palabras existe. El verdadero, no actúa a conciencia. Ni siquiera es instinto, ni siquiera una acción voluntaria. Solo es él, su forma de vivir, sin circunstancia.
Y no es "el ladrón de palabras" para todos. No. Solo para algunos afortunados. Algunos afortunados que sin querer y sin darse cuenta, sus palabras empiezan a no ser tan suyas, sus historias se alejan de personajes de ficción y las emociones expresadas empiezan a tener el color del ladrón que roba sus palabras. Creando así, un sistema "ladroncéntrico", donde todas las palabras giran a su alrededor.
¿Los crímenes? Los crímenes dejan de ser crímenes si estos se hacen en verso o prosa.
El ladrón se encarga de robar las palabras; puede ser con tan solo una sonrisa o una mirada. O un "gracias", o un beso, o todos los "o" que puedas imaginarte. La víctima, afligida, hace su trabajo: escribe hipnotizada. Le escribe, mejor dicho. Le escribe al ladrón, y con ello: robado.
Seguramente tú has sido también ladrón o ladrona. Y seguramente, también te han robado. Incluso puede que lo estén haciendo ahora mismo.
Incluso puedo estar robándote ahora mismo, querido amigo.

Comentarios

  1. No se cual sera tu truco, pero cuanto mas te leo mas ganas tengo de leer. Y siempre me acaba sabiendo a poco.

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    1. Encontrarme con este bonito comentario solo puede propiciar más ganas de seguir escribiendo. Espero que siga sabiéndote a poco, para que tengas que volver siempre.
      Un abrazo enorme. :-)

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