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Mostrando entradas de junio, 2014

¿Y sí...?

A veces uno se cansa de la tristeza. De los lamentos. De los sueños rotos, de las desilusiones, de lo "no conseguido". Del esto me pasa por tonto, o esto por no hacerle caso a no se quién o no se cuán, o qué se yo. Pero si ese presente es pretérito ahora, nada más importa. Nada. Solo el color de ese recuerdo. Y en eso se tiene que quedar; solo en un maldito color más de una paleta de infinitos colores. Allí estará para siempre. Nosotros decidimos cómo utilizarlo: si pintar un bonito cielo gris de una tarde de invierno; o hacerlo directamente sobre nosotros y autolesioarnos.
Y a veces decidimos autolesioarnos una y otra vez. Continuamente. Un martillear constante. Una explosión lenta y dolorosa.  No nos importa nada. A veces, no nos importa ni siquiera dónde está la salida de este túnel. Estamos tan convencidos de que el color gris de nuestra piel es para siempre... Y con la lluvia se diluye. Sí, con simple lluvia. Con la lluvia constante del reloj y la mirada puesta estric…

Espero que sepas contarme bien

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Al volver se encontró el libro abierto sobre la mesa. Aquello solo podía significar una cosa: su sentencia estaba escrita allí. Asustado, temeroso, se acercó al dichosos libro. Una nota al pie de página, y una frase subrayada con un corrector que quemaba los ojos, y más tarde también el corazón.

«La vida no es la que uno vivió sino la que uno recuerda y cómo la recuerda para contarla.» 

Espero que sepas contarme bien.

Raíles de literatura

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Un tren perdido, cruzando paisajes olvidados, con personas subiendo y bajando, día a día, sin descanso.
El tren perdido, está triste. Por eso busca literatura entre sus pasajeros, ellos le hacen poesía sin saberlo. No necesitan estar leyendo, ni siquiera estar despiertos. Sus sueños alimentan a este tren perdido, que encuentra su destino en el destino de los demás.
El tren, y la literatura, hechos uno. Literatura creada a través de sueños. Y rimándolos va, entrelazando las palabras ajenas para hacerlas un poco suyas, a través de sus raíles cruzados en el infinito.