No se ponga celoso, Horacio

Oh, Maga. Tú, que hacías magia sin creer en ella. Tú, que me hacías volar sin alas. ¿Dónde te escondes ahora? Mi brújula señala el norte, pero no me orienta hacia ti. Naufrago desde que desapareciste a orillas de una soledad fría, tétrica. Amarga. ¿Y el cielo? ¿Y las estrellas? ¿Por qué no te orientas a través de ellas? Maga, qué es cielo, qué son estrellas, si no encuentro mi Estrella Polar: Tú. Por ello, sin ti, me siento perdido. Y te echo de menos.
Y por eso te escribo.
¿Dónde está el cafecito que calienta nuestro invierno? ¿Dónde están esos pies fríos que buscan un cálido nido? ¿Y los días soleados? ¿Y las flores? Maga, dónde está la primavera, los abrazos, los besos que colorean el oscuro invierno. Te fuiste, y te llevaste el único pedacito de mi vida que consideraba Vida.
Es de noche. Mientras te escribo llueve afuera, y un poquito también adentro. Llueve por ti, Maga. Hasta la cama nota tu ausencia. Y me pregunta, Maga. Y me pregunta dónde carajo se ha metido la Maga que hacía magia sin creer en ella. Que dónde están tus rizos, tus gritos, tu terciopelo, y tu Todo que llenaba la Nada de esta habitación.
Pero nunca sabré responderle porque nunca encontraré respuestas. Nunca. Solo me queda recordar las noches en las que discutíamos, en las que me simplificabas a minúsculo grano de arena. Y me sentía tan inútil, Maga. Tan insignificante, tan ridículo, por no poder hacer nada.
Pero ahora lo añoro. De verdad. Porque todo lo solucionábamos de la misma forma. Tú me desnudabas con la mirada, yo me dejaba. Y casi sin querer pero queriendo pasábamos de estar gritando a estar gritándonos. De hacer la guerra a hacernos el amor como dos lunáticos. Desesperados por encontrar la Luna por cada uno de nuestros lunares. Hasta apagar nuestros remordimientos, como el agua apaga al fuego.


Y así nos queríamos, Maga. Hasta que decidiste escapar una noche y no volver más. Así nos queríamos. Del pretérito imperfecto, y no del futuro que planeábamos en la cama antes de dormir. Y ese fue nuestro mayor error. Que se quedó en futuro. En futuro perfecto, claro. En deseo, en simple sueño. En un plan de dos inocentes niños. En un suspiro.    

Comentarios

  1. Un placer que te hayas pasado, y no hacerme caso al dar señales de haberlo hecho. ;)
    Me alegra que te guste. ¡Siempre me alegra estos comentarios!

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  2. Antonio, le comento que me ha llegado su carta a mi pagina de Facebook y le comparto con entusiasmo que la he re-publicado en http://cortazario.tumblr.com/post/116769938903/no-se-ponga-celoso-horacio si tiene algun problema con la publicación hagamelo saber para retirarlo de inmediato.

    Le mando un fuerte abrazo.
    ¡Buenas Salenas!

    @Cortazario
    cortazario.blog@gmail.com

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    Respuestas
    1. Y yo, se lo agradezco con entusiasmo. Un honor que mi texto viaje hacia otros sitios mientras que éste lleve mi firma. Tienes toda libertad de publicarlo.
      Le abrazo fuerte, con mis manos y mis letras. :-)

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