Dispara

Tenía el Sol justo en frente. Lo abrazaba, me achicharraba. ¿Y qué? Nunca había sentido su calor tan cerca. Y estaba nublado, pero era la mañana más soleada de la historia. De verdad. No sé de qué la conocía, ni si quiera estaba seguro de cómo llegué a estar tan cerca. Solo sabía que estaba muerto. Exactamente así resumiría ese día. Fue, el día que reviví muriendo.
Y recuerdo cómo morí. O mejor dicho, cómo me mató. Recuerdo, que una mirada le bastó para dispararme, pero lo soporté, le di el honor de rematarme. Y lo hizo. Pudo matarme en mi curva favorita.
  Su sonrisa.

Comentarios

  1. ¿Eh? ¿Hola? Adoro el texto, tan parecido a los míos, palabras que al final solo entiende el que las escribe y no gente especializada en descifrarlas. ¿Stop de clocks? ¿La lista de canciones para cerrar un día en el sofá? Me encantan. Y, finalmente, te sigo.
    Abracísimos,
    E.
    P.D.: (conldeletra.blogspot,com)

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  2. ¡Buenas! Muchas gracias. Me he pasado por tu blog (de hecho habrás notado mi presencia porque te he seguido), y estoy de acuerdo con lo que dices; tienen cierto parecido. Muchas gracias de nuevo, por seguirme, por tu comentario. Y me alegro que te guste, me alegro mucho. De verdad. :)
    Un abrazo muy grande.

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  3. Genial....."pudo matarme en mi curva favorita, su sonrisa"

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