Loco

No sé si es tu figura, la fragancia que dejas o los latidos que alteran el segundero del reloj cada vez que pienso en ti, lo que me impulsa a escribir estas líneas. La sencillez de tu corazón me vuelve  loco, cariño.
No sé si es esa sonrisa que me transporta a la infancia o tu mirada, que me aporta toda la luz que  necesito, y más aún de la que voy a necesitar. No sé si son tus besos, o simplemente tu presencia,  que me atolondra el alma. Que no necesita ni respirar, ni comer, ni beber. Porque contigo no  necesito nada. Nada más que tu dulce existencia, para hacer que el descontrolado tiempo, se  detenga al fin.
Esto es, para un amor cualquiera, pero único. ¿El amor? El amor lo convertiste en lo más sencillo y transparente de describir, sin la necesidad de palabras. Desde una mirada a una bonita sonrisa,  destronada por un beso. Es el amor que un ilustrado en corazón puede darte, porque palabras no  te encuentran, pero mis emociones se alteran al tenerte cerca. Pues para describir lo más bello, las  palabras quedan desterradas por completo. Puede que sea por ser pobre en palabras, o porque  encontré algo que nadie aún ha encontrado en su esencia; el amor verdadero. Lo más bonito que  me has dado.
No lo sé, amor mío. Y no de posesión... pues eres tú quien ha robado una parte mía y la ha hecho  suya, convirtiéndola en lo mejor de mí.
No sé si son tus labios, o tus brazos, el refugio y consuelo de este intento de poeta. Que dejó en el  olvido y enredados todos sus versos, en la infinita perfección de tu cabello. En el paraíso en forma  de silueta humana.
Quizá seas una simple vida para este planeta, o un simple número para el estadista. Pero recuerda, que eres la bonita locura que alimenta a este loco de amor. Loco de amor por cada parte de tu tierna silueta. Loco por cada caricia, por cada lágrima, por cada sonrisa.  Siento así que todo es nada para expresarnos. Y todo insuficiente, pero necesario. Aunque nada  necesitamos para conocer nuestro amor. Pero a la vez necesitados de todo para deliberarnos.

Todo intento de expresarlo es en vano. Y yo me vuelvo loco. Por encontrar nada para estar  agradecido, para buscar lo que necesito, y ponerle letras a lo que siento. Me vuelvo loco. Por no  saber qué hacer para estar cada vez más cerca, cuando te encuentres más lejos. Que se me quita el hambre, y dormir no puedo. Se me olvidan las tildes, y conjugar los verbos es un reto. Me vuelvo  loco, me vuelves loco. Me vuelvo loco por ti, y por todo.
Para un amor cualquiera, pero único.

Comentarios

Entradas populares de este blog

No se ponga celoso, Horacio

Ciao, agosto!

Archipiélago de palabras