"Clic", tiempo cero.

Si pudiera congelar los relojes haría del tiempo un chiste. Un chiste para reírnos los dos. Relojes congelados para buscarte las cosquillas, para reírnos sin limitador.
De un clic todo parado. Correría kilómetros sin contrarreloj, y acabaríamos revolcados entre un baño y espuma tan caliente como lo único que no se pararía: nuestro amor. Cálidos para olvidarnos del tiempo, congelados como cúbitos que se deshacen con sólo tocarlos.
Sin tiempo la magnitud primaria sería tu felicidad. Los minutos una sonrisa, los segundos un beso, las horas una lágrima. El tiempo serías tú. Esa cosa que siempre necesitamos para sentirnos controlados. Esa cosa que nos corroe, que nos quita el aliento y hace que todo tenga movimiento.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La de gris color cielo

La mujer galaxia