¿Y tú?

Que me callo. Que grito. Que ando. Que corro. Que vuelo, que salto. ¿Suficiente? ¿Te apetece? ¿Me apetece? ¿Te apetezco? ¿Me apeteces? ¿Sí?
Que te calles, que grites. Que andes, que corras. Que beses, que saltes. Pero no dejes de mirarme. ¿Suficiente? ¿Te apetece? ¿Me apetece? ¿Te apetezco? ¿Me apeteces? ¿Sí? ¿No lo sabes? Yo tampoco lo sé. Tampoco sé ni eso, ni esto, ni lo otro. No sé nada. Tan solo quiero que sepas que callo, que grito, que ando, que corro, que vuelo, que salto, que corro. Mirándote. Y besar no, porque los ojos buscan oscuridad. ¿A podido alguien mirar al Sol sin quemarse los ojos? 

Yo tampoco.

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