Vivir soñando. Soñar viviendo.

Derrumbado en la playa, intentando marear su mente a orillas de aguas cristalinas. Una brisa inspiradora contra los rayos de Sol venidos del mismo averno. Una libreta y un lápiz escriben el arte más puro que alguien podría hacer, quizá relatando algo que el dinero no entendería jamás. Pero salvado del mundo durante cuatro efímeros minutos.
 Su vida es sueño porque sueña, no porque tenga la vida que siempre había soñado. De hecho había tenido miles de sueños, pero nunca escribió cómo tendría que ser su vida. Mientras pudiera vivir, y no sobrevivir.

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