Nido de algodón aterciopelado entre púas del averno.

Quiero una camita que se balancee con el viento, que se caliente con el deseo, que se ponga tierna con amor. Nuestro amor. Una cama que susurre nuestra magia en forma de canción. Quiero tantos deseos como imperfecciones tengas. Infinitas. Imperfecciones imperfectamente perfectas. Imperfecciones que me quedaría con ellas hasta la eternidad. Imperfecciones transparentes, desnudas, dulces. Deseosas.
Perfecto es más perfecto cuando solo tus ojos lo reconocen como tal. Porque la perfección universal es lo más superficial que ha creado el hombre.

Comentarios

Entradas populares de este blog

La de gris color cielo

La mujer galaxia

Archipiélago de palabras