¿Sueño, o realidad?

He soñado que por mucho que comía, seguía hambriento. Que por mucho que soñaba al dormir, no encontraba mis sueños. Que el agua no limpiaba, que todo me hacía sentir sucio. He soñado tanto, y a la vez tan poco...
He soñado que eras la única que me quitaba el hambre. Dejando que endulzara mi lengua por cada uno de tus rincones más tiernos. Así, solo podía soñar despierto, ¿Qué mejor sueño, que abrir los ojos y encontrarte? Y limpiar nuestra mente sin necesidad de agua. Que lo único que me limpiaba el alma eran tus caricias, tus rodeos de tus piernas sobre mi cabeza. Tu tierna barriga, junto a la mía. Tu lengua, más próxima a mi boca, que a la tuya. Y nuestro amor más fundido, que nunca.
He soñado que soñaba todo lo contado, pero he despertado. Y ha resultado ser cierto...

Comentarios

Entradas populares de este blog

No se ponga celoso, Horacio

Ciao, agosto!

Archipiélago de palabras