Deja volar la relatividad. Y tu subjetividad.

El arte. En toda su plenitud, relativo. ¿Son los sentimientos de un artista mejores o peores? A nuestro juicio, diremos que sí, pues una forma de expresarse puede ser más cercana a nosotros. O en caso contrario, no llegar a entender nada y clasificarlo como ruin o estúpido.
Y allá donde haya un intermediario, el valor (económico) se dispara. Nada de esto es positivo ni negativo, pues todo el mundo posee la libertad de dar su subjetiva opinión. Eso es lo bonito del arte, su relatividad. El aspecto negativo entra cuando se relaciona el precio, con su valor emocional o su expresividad. Pero no me extraña nada, viendo que hasta las personas, se ponen un precio....

Número 5: 140.000.000 $ - Pollock.

Paisaje dulce: 120$ - Un pintor amateur.

¿El segundo mejor que el primero? Más caro seguro, no hay que ser un lince. Lo demás... Observa, interpreta y quédate con lo mejor. Pero no creas que tu opinión es igual a la de los demás. Recuerda lo más importante, la relatividad.
Todos tenemos algo para enseñar, pero sobre todo, que aprender.



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