Es por ti.

Menos llorar. Que mientras tú lloras entre terciopelo, él lo hace en el suelo. Llorar, gritar, quejar. Mirar a tu alrededor. Descubrirás que tus problemas son el sueño de algunos. Descubrirás que tu risa, está más cerca de lo que crees.
Cada problema es una miseria para cada uno de este jodido y enorme planeta. Y no hay más grandes, ni más pequeños. Porque para un niño, salirse del contorno en un dibujo es un dilema, pero simple juego cuando se aprende. Quizá perder un millón de euros sea una crueldad, pero más quisiera la mayoría tenerlos para poder perderlos. Todo es tan relativo... Incluso esa lágrima que recae en tu bonito rostro, parece pequeña allí. Pero es enorme lo que ocasiona en mí.
Todo esto una crítica a las quejas, a los lloros y a los lamentos. Una crítica, con sabor a auto-crítica. Pues nadie sabe mejor del problema, cuando se ha pasado por él. Y se ha recapacitado, que estas lágrimas fueron en vano. Que estos tormentos son un chiste, y la risa debería de imperar. Pues más vale lejos, y con amor, que cerca por capricho. Pues más vale solo pero acompañado, que acompañado pero sólo.
Que vivir es bonito, joder. Convierte tus problemas en música. Cántalos. Siéntelos. Perecerán en el recuerdo, y perderán todo el valor que le dabas. Olvídate de todo. Recuerda que eres un afortunado. Tienes qué comer. Tienes una bonita cama. Y lo mejor de todo... Tienes con quién compartirla a veces. Quizá tu cartera esté vacía, pero tu alma, siempre llena. Y si eres persona, amigo, siéntete un afortunado. Muchos lloran entre caviar, en ferraris y mansiones enormes. Pero más quisieran, llorar en los brazos en los que tú lo haces.


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