Nada más.

Muchos viven para asegurarse el cielo después de la muerte, incluso se aferrarán a no hacer nunca jamás esa lista de frases llamadas pecados, limitando su línea de placeres y experiencias. Convirtiendo la vida en una estructura cuadrada y limitada.
Muchos van a disfrutar de ese solo teórico Cielo. Yo tengo, y no de posesión, a Ella...

Y no necesito...
Nada.
Nada más.

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