Tirando de tu corazón

Te echo de menos, te echo de menos. Y no por tus labios, ni siquiera tus piernas o tu espalda. Si no por las sonrisas, los besos y ese perfume que solo encuentro en tu pelo. Y porque me haces temblar, terremoto.
Un día gris, llovía afuera y también adentro y sin embargo, un Sol que nunca creí que saldría, convirtió mi cara larga en una curva color arco iris, sabor rímel corriéndose por culpa de una carcajada que nos desnudó.
 Me desvelo. Miro al lado gris de mi cama, no te veo. Abrazo la almohada, miro cuánto queda para que la alarma me ponga los vellos de punta; veinticinco minutos treinta y dos segundos; justo lo que necesitaríamos para desnudarnos y erizarnos la piel antes de que lo haga ese asqueroso sonido. E insisto una y otra vez, ven a verme ya por favor, porque sin ti no como, no bebo, no salgo, no me peleo. Porque te quiero.
  También te deseo.
Porque apretamos las manos, me miras a los ojos y con el silencio, ese silencio tuyo que te quiebra y te crea nuevo, no se necesita nada, nada más
Porque yo Creo en ti, no creo en Dios.

Comentarios

  1. Qué preciosidad, que declaración de amor más linda,me ha encantado,Gracias.

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    1. Gracias a ti por el comentario. Me alegra que lo hayas disfrutado leyendo casi tanto como yo lo hice escribiéndolo.

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