Imposiblemente posible

Así es la felicidad cuando se trata de buscarla o de esperarla, imposiblemente imposible. El Karma, Dios, el destino, nuestra madre, el presidente o tú mismo. Sea quien sea el que controle al mundo, la felicidad es una balanza, la balanza de la vida; unos bien, otros mal. Y aún habrá alguien peor si nos aventuramos en el planeta que vivimos.
Es bien cierto que el mal ajeno no nos parece tan malo hasta que no es cercano, y encontrarse con la impotencia de no poder hacer nada, de no ser, ni tener la solución al problema, indudablemente su peor enemigo es.
Cualquier efímera salida de este pozo se va estrechando más, la poca efectividad de los gritos esperanzadores a un mañana feliz se plasman ferozmente en nuestra integridad...
Pero aún, el verbo "rendirse" no se posiciona en el diccionario, pues supervivencia es su eslogan, y si no queda oxígeno que respirar y el cielo se va alejando más, y profundizarse en el fondo del pozo buscando allí la otra salida a la luz, es la única solución, dejaré clavadas en la tierra mi sudor y mis manos, por Ti.

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