Atormentada fragilidad.

Frágil, demasiado frágil; alegría, amor, tensión, mal humor. Miedo al desenlace, miedo a llegar al final de la película, sin razones.
Insaciable de ti, de tus ojos, de tu pelo, de tus labios. Todo es más que ayer, pero menos que mañana. Me apetece millones de buenos ratos, y desterrar esas caras largas, con una sonrisa. Me apetecen millones de besos, y eliminar los malos ratos en unos segundos. Me apetece dormir, y despertar con unos buenos días, a tu lado abrazado. Me apetece soñar, y en una noche, solo existir Nosotros. Me apeteces tú, y cada bonito rincón de tu cuerpo y de tu corazón.



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