Puede, quizás, nunca.

Puede que nunca sea para siempre, ni siempre para nunca.Puede que algún día nuestros caminos se alejen, se bifurquen, pero no me preocupa. Sé que estamos hechos uno para el otro. Tarde o temprano nuestros caminos volverían a cohesionar, como los polos opuestos de un imán, con la fuerza del Big-Bang. Tan enorme y enana al compararla contigo.

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