Verdades como elefantes.

Dicen que la sinceridad es uno de los valores más bonitos del ser humano. No hay nada más transparente, sencillo, inocente... que decir la verdad. Ser sincero, a veces no es tan bonito, ni inocente; arrepentirme, dudar... Durante una semana, puede ser un ejemplo. Pero no hay mayor satisfacción que arrepentirse de haberme arrepentido.
Porque el tiempo lo dice todo; me ha dicho que hice lo correcto. Que el ir rápido, al fin tuvo un bonito encuentro. Porque todo con el tiempo se pone en su lugar. Y mi lugar, sin lugar a dudas, es a tu lado.


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