Irreconocible. Viva mi ego.

Soy malo, desconfiado, desenfadado. Casi todo lo que hay en mí alrededor me cabrea. Nadie me entiende.  La rutina me destruye, las comparaciones me revientan, por muy bien parado que salga,  ellos son ellos. Yo soy yo.
No trato de ser diferente, me limite a vivir. No quiero una carrera espléndida, ni una matrícula de honor; Vivir. Y actuar justo como quieren que actúe, no me motiva. 
La envidia me mata, todo el mundo es mejor que yo, en cualquier cosa. Los elogios solo son una forma de hacer sentir mejor. No nos engañemos.
La verdadera y única felicidad se encuentra en la infancia. Si sigues siendo feliz, lo siento, pero eres un ignorante. O enhorabuena, por tener el privilegio de no hacer caso a toda la escoria que nos rodea. Sinceramente, a veces me puedo permitir el lujo de ser un ignorante, lo admito. Pero no es mi culpa, existe gente maravillosa. He sido un iluso, estrictamente solo son una o dos persona.
Los pequeños detalles me hacen sentir bien. Una sincera sonrisa, el mayor regalo. La música, mi tesoro; La única que me comprende, siempre.
La vida puede ser maravillosa, solo hay que aprender a vivirla. A veces, como hoy, siento que me queda mucho camino por delante. Ayer, me sentí todo un maestro para descubrir que sí es maravillosa. Todo es relativo.

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